Se dice que la Policía Nacional del Perú es un organismo del Estado que “garantiza el orden público”, “la protección de la comunidad” y “hace cumplir las leyes y el normal desarrollo de las actividades ciudadanas”. Sus integrantes son personas que representan “la ley”, “el orden” y “la seguridad”.
Siempre que vemos protestas, manifestaciones, bloqueos de carreteras, etcétera. La policía siempre está ahí para poner orden y ver que todo sea pacífico. Sin embargo, se dice que esta autoridad es neutra, pero al momento de defender a alguien en una protesta siempre salen a favor y en defensa de la institución a la que se hace el reclamo, y si es así, entonces ¿Quién nos protege a nosotros en ese momento?
Cuando hay una pelea a la vuelta de la comisaria raras veces se paran y van a calmar a los furiosos contrincantes, y a veces ni se paran con la escusa de que no está la camioneta policial ¿Garantizar el orden público es una de las cosas que mejor hace un policía en el país?
¿Alguien ha visto a un policía haciendo rondas por las calles a mitad de la noche?, ¿Correteando a un asaltante cuadra tras cuadra hasta alcanzarlo?, ¿O frenando en seco la camioneta para bajar y detener a delincuentes en el acto? Quizás solo lo hemos visto en las películas o en los programas de policías en acción de los EE.UU.
Todos los días vemos como los vehículos no respetan las señales de tránsito y pasan impunes los semáforos arriesgando la vida de transeúntes, se detienen a subir pasajeros en lugares que no son paraderos, o hacen carreras con otros carros para ganar pasajeros y que a menudo esas carreras son sinónimo de muerte ¿Qué hace un policía cuando ve esto? Detiene al vehículo, le dice que le de sus papeles (carnet de propiedad, permiso para conducir, Soat) se los lleva a su camioneta hasta que el infractor baje de su vehículo, se acerque al policía para darle una coima y pueda seguir su camino.
Donde esta ese policía que supuestamente representa la ley, ese policía que no te pide coimas y que no para sentado viendo televisión cuando vas a poner una denuncia a la comisaria, que no te cobra un sencillo para que te atienda eficazmente y como debe ser.
Se supone que ellos son la autoridad, pero como respetar a una autoridad que no se respeta a sí misma, una autoridad que le llega altamente lo que pase en la comunidad, una autoridad que haga las cosas por incentivos monetarios inapropiados, una autoridad que solo se preocupa por sí misma, una autoridad que se caga de miedo y que por eso no sale a rondar en las noches, una autoridad ineficiente que llega media hora después de algún accidente o robo.
Quizás hayan policías honestos por allí, policías serviciales, esos que recién empiezan, esos que son tan escasos que parece que no existieran, esas minúsculas partes de efectivos que a la larga se ven corrompidos por el egoísmo, la avaricia y el poder que los rodea y que les hace pensar que son superiores a los demás y por lo tanto pueden tratar a los ciudadanos con altanería y sin consideración.
Hoy en día a algunos ya les perdieron la fé, algunos prefieren seguir viendo sus programas policiales en la caja de Pandora y soñar que algún día la policía hará cumplir sus principales tres funciones. La ley, el orden y la seguridad ciudadana.




